El nuevo vino ícono de la viña nace en Las Dichas, una de las zonas más frías del valle de Casablanca, y se suma a un portafolio que hoy permite leer tres expresiones distintas del Pinot Noir: una más frutal e inmediata, otra más fresca y gastronómica, y una nueva versión que apuesta por la complejidad y la elegancia.
El lanzamiento de Algarrobo Cero Cuatro Pinot Noir 2024 no solo suma una nueva etiqueta al portafolio de Terranoble. También ayuda a entender mejor el momento que vive la viña y la manera en que ha ido afinando su trabajo con Pinot Noir en Casablanca.
Hay bodegas donde la evolución se percibe rápidamente, no solo en los vinos, sino también en la manera en que el equipo colabora, se comunica y presenta sus proyectos. En Terranoble, esta transformación es evidente. Se siente una cohesión notable y un trabajo armonioso, lo que genera un ambiente cercano y distendido. Pero, lo más importante, esto se traduce en un portafolio que actualmente se presenta de manera más clara, coherente y bien definido.

Algarrobo Cero Cuatro – Terranoble
Algarrobo Cero Cuatro nace en Las Dichas, a 22 kilómetros del océano Pacífico, en una de las zonas más frías del valle de Casablanca. Proviene del cuartel 32, una parcela plantada en laderas que la viña comenzó a vinificar por separado al detectar en ella una identidad propia. La influencia de la brisa marina, la niebla matinal y los suelos graníticos con arcillas coloradas de baja retención de humedad favorecen una maduración lenta, con buena frescura, tensión y precisión aromática.
En copa, Terranoble lo describe con aromas de guindas, frambuesas y arándanos, junto a notas florales, minerales y de bosque. En boca se muestra fresco y vibrante, con taninos elegantes, buen volumen y un final largo.
Lo interesante, sin embargo, no está solo en la ficha técnica ni en los reconocimientos que ya ha recibido —95 puntos en Descorchados 2026 y la distinción Best of Chile en el reporte de Tim Atkin MW—, sino en cómo este vino completa una lectura más amplia del Pinot Noir dentro de la viña.
Datos clave de Algarrobo Cero Cuatro – terranoble
• Origen: Las Dichas, valle de Casablanca
• Ubicación: a 22 km del océano Pacífico
• Parcela: cuartel 32
• Variedad: 100% Pinot Noir clon GA.04
• Vinificación: 47% racimo entero y 40% de levaduras nativas
• Crianza: 16 meses en barricas francesas de 400 litros
• Producción: limitada
• Precio referencial: $39.990 en ecommerce de la viña
Tres Pinot Noir para tres momentos distintos
Hoy Terranoble tiene tres Pinot Noir en su portafolio, y eso permite algo que no siempre se ve con claridad en una misma bodega: entender una cepa desde registros distintos.
Civis Pinot Noir
Es el más frutal e inmediato. Un vino amable, fácil de disfrutar, ideal para el día a día, para un aperitivo, para una tabla sencilla o para quesos como un camembert. Es ese Pinot Noir que funciona bien cuando lo que se busca es disfrute sin demasiadas vueltas.
Pinot Noir Algarrobo
Se mueve en otro registro. Aquí la frescura es más filosa, la acidez más tensa y el vino pide comida. Se entiende muy bien con platos como un pescado graso, pato o quesos de cabra, porque tiene un perfil más gastronómico y una energía más marcada.
Algarrobo Cero Cuatro
Se instala como la versión más compleja del trío. Es el Pinot Noir para quienes valoran en esta cepa algo más que fruta: esas notas de hierbas, hoja húmeda, tisana, flores delicadas y fruta roja que van apareciendo de a poco y que suelen ser justamente lo que más aprecian sus seguidores más fieles.
En ese sentido, este nuevo vino no compite con los otros dos. Más bien completa el mapa. Civis habla de cercanía y soltura. Algarrobo, de frescura y tensión. Cero Cuatro, en cambio, se mueve desde la complejidad, la expansión en boca y una elegancia más persistente.

Un lanzamiento que se siente coherente
Eso es, probablemente, lo mejor de este nuevo Pinot Noir: que se siente coherente.
Coherente con la labor que Terranoble ha estado desarrollando en Casablanca, este enfoque se alinea con una viña que ha profundizado su compromiso con los vinos de origen. Además, refleja la claridad de visión de un equipo que sabe hacia dónde quiere dirigirse.
A menudo, un portafolio en expansión puede llevar a la confusión, pero aquí ocurre lo contrario. Con Algarrobo Cero Cuatro, Terranoble no solo agrega un vino de alta gama, sino que también estructura su propuesta de manera más clara, mostrando con mayor precisión su interpretación del Pinot Noir.
Y eso, en una cepa tan sensible al lugar, al detalle y al estilo, no es poco.


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