El premiado Pet Nat de Torontel nacido en Guarilihue
Territorio, experimentación y comunidad viñatera detrás del Pet Nat de Torontel nacido en el valle del Itata. Conoce la historia de este vino en la voz de David Martel, viticultor de Guarilihue S/N.
A veces los vinos más interesantes no nacen de un gran plan, sino de observar lo que ocurre en la bodega.
Algo así pasó con el Pet Nat de Torontel de Viña Familiar Guarilihue S/N, un espumante del valle del Itata que recientemente fue distinguido en el Concurso de Vinos de Quillón y también en el Concurso del Vino del Valle del Itata organizado por INDAP.
Detrás de este vino hay experimentación, conversaciones entre viñateros y una relación muy directa con el territorio donde se cultivan las uvas.
Pero antes de entrar en la historia de este proyecto familiar, detengámonos un momento en dos conceptos clave para entender mejor este vino: la variedad Torontel y el estilo de espumante conocido como Pet Nat.
¿Qué es la Torontel?
La Torontel es una variedad blanca muy antigua presente desde hace siglos en el sur de Chile, especialmente en el valle del Itata.
Es una cepa muy aromática, que suele mostrar notas florales, de uva fresca y a veces de fruta blanca o cítricos.
Además, se adapta muy bien a las condiciones del territorio. En muchos viñedos tradicionales del sur —cultivados en parras en cabeza y muchas veces sin riego— la Torontel logra expresar con claridad el carácter del lugar.
En los últimos años, varios productores del Itata han comenzado a explorar nuevas formas de vinificarla, buscando mostrar su potencial en estilos más frescos y expresivos.

¿Qué es un Pet Nat?
El término Pet Nat proviene del francés pétillant naturel y se refiere a un tipo de espumante elaborado con el llamado método ancestral.
En este caso, el vino se embotella mientras todavía está fermentando, por lo que la fermentación continúa dentro de la botella y genera naturalmente las burbujas.
El resultado suele ser un espumante más vibrante y rústico que los métodos tradicionales. Además, normalmente no se realiza degüelle, por lo que el vino mantiene presencia de borras o lías (levaduras) que aportan textura y carácter.
La historia detrás del Pet Nat de Guarilihue
Para entender cómo nació este vino conversamos con David Martel, quien junto a Liz Soto impulsa el proyecto Viña Familiar Guarilihue S/N, un pequeño emprendimiento vitivinícola ubicado en las laderas de Guarilihue, en la comuna de Coelemu, valle del Itata.
La historia de este Pet Nat comienza con el Torontel, una variedad que con los años fue ganando protagonismo en la viña familiar. El padre de David empezó a replantar distintos sectores del viñedo con esta cepa porque simplemente funcionaba bien en el territorio: resiste la lluvia, la humedad y los fríos del sur.
Con el tiempo, el Torontel terminó ocupando un espacio importante en la viña. Y naturalmente apareció la pregunta: qué más se podía hacer con él.
La idea del espumante no llegó como un proyecto planificado. Más bien apareció a partir de una experiencia muy simple en la bodega.
En algún momento, una botella quedó olvidada entre las barricas.
Cuando la volvieron a encontrar y la abrieron, algo había cambiado.
“Se había convertido en algo parecido a un Pet Nat.”
Ese pequeño accidente despertó la curiosidad.
David recuerda que a partir de ahí comenzaron a probar.
“Nos gusta ensayar. A veces son errores, pero son errores que después te dejan claro que por ahí no es.”

Aprender conversando
Parte de ese aprendizaje también ocurrió conversando con otros productores del sector.
En un comienzo contaban con la asesoría del enólogo Demy Olmos, quien fue muy honesto cuando surgió la idea del espumante: no era un estilo en el que trabajara habitualmente.
Eso llevó a David a buscar referencias entre otros viñateros del territorio.
Uno de ellos fue Basile, productor francés radicado en Guarilihue con su proyecto La Basilona. Habían probado sus vinos en ferias y encuentros entre productores, y cuando el Torontel alcanzó los niveles adecuados de azúcar decidieron consultarle.
“Lo llamé y nos orientó un poco sobre cómo hacerlo.”
Ese tipo de intercambio —dice David— es algo muy propio de la vida viñatera en el Itata.
“Algo que me gusta mucho de esta zona es lo humano que somos entre los viñateros.”
A veces las ferias ni siquiera son para vender mucho. Sirven más bien para probar los vinos de otros vecinos, comentar las vendimias y compartir experiencias.
Un vino que nace del cerro
El paisaje donde se trabaja la viña también forma parte de la historia del vino.
David lo resume de manera simple.
“Acá todo es cerro.”
Eso significa podar, cavar, limpiar o vendimiar muchas veces entre varios, ayudándose entre vecinos.
También implica adaptarse constantemente al clima del sur. Hay años en que la lluvia aparece justo en vendimia. Otros en que las heladas obligan a retrasar las podas para proteger los brotes.
Por eso, cuando habla del vino, David vuelve siempre al mismo punto.
“Al final todo es muy del territorio.”

Más que un espumante
El Pet Nat de Torontel de Viña Familiar Guarilihue S/N no es solo un vino premiado.
También es el resultado de un proceso donde se mezclan tradición campesina, experimentación y comunidad viñatera.
En esa combinación aparece algo que hoy define buena parte de la viticultura del valle del Itata: vinos que nacen tanto de la observación como del territorio.
📍 Instagram de la viña:
https://www.instagram.com/guarilihue_sn_vinafamiliar/
Compártela con otros amantes del vino y cuéntanos en los comentarios qué te parece este Pet Nat nacido en el valle del Itata.
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