Quillón, comuna de la Región de Ñuble, se convirtió en el único municipio de Chile en integrarse a Città del Vino, una red internacional de territorios vitivinícolas con sede en Italia y presencia mayoritaria en Europa.
Con esta incorporación, el territorio comienza a ser leído dentro del mapa internacional del enoturismo, no solo por sus vinos, sino por su identidad, su paisaje y su estructura productiva.
La ceremonia oficial de incorporación se realizó en el contexto del Tercer Concurso del Vino de Quillón – Itata Wine Awards 2026, y fue encabezada por el alcalde de Quillón, Felipe Catalán, junto a autoridades locales, productores y actores vinculados al desarrollo vitivinícola y turístico del territorio.

¿Qué es Città del Vino y por qué importa?
Città del Vino —Associazione Nazionale Città del Vino— nació en Italia en 1987 y agrupa a municipios con vocación vitivinícola. Su foco no está puesto únicamente en la promoción del vino como producto, sino en el territorio como unidad de desarrollo, integrando producción, comunidad, patrimonio, turismo y organización local.
Aunque se trata de una red mayoritariamente italiana, en los últimos años ha iniciado una apertura internacional muy acotada, incorporando solo a un número reducido de territorios fuera de Italia. En ese contexto, que Quillón sea el único municipio chileno en formar parte de la asociación refuerza el carácter excepcional de esta integración.
Un territorio productivo que se abre al enoturismo
Quillón se caracteriza por una viticultura de pequeña escala, con muchos productores trabajando superficies reducidas y en estrecha relación con su entorno. Es una forma de producir que aporta diversidad e identidad, y que enfrenta desafíos claros: organización, visibilidad y proyección.
La alianza con Città del Vino abre una oportunidad concreta. No para cambiar lo que el territorio es, sino para ordenar y comunicar mejor lo que ya existe, integrando vino, paisaje, gastronomía y comunidad dentro de una propuesta enoturística más clara.

Quillón como destino turístico (antes y después del vino)
Mucho antes de este reconocimiento, Quillón ya era un destino de vacaciones consolidado, especialmente valorado por familias y visitantes de Concepción y de la Región del Biobío.
Laguna Avendaño ha sido históricamente el principal polo turístico de la comuna. En torno a ella se articula una oferta diversa, con actividades recreativas, deportes náuticos, zonas de baño y servicios pensados para un turismo familiar y estival.
A este paisaje se suma el trabajo de viñateros de Quillón y de comunas aledañas que forman parte del histórico y patrimonial Valle del Itata. En el territorio existen numerosas viñas y bodegas que reciben visitantes, permitiendo conocer de cerca una viticultura de pequeña escala, ligada al oficio y al paisaje. El vino aparece aquí como parte de la vida productiva y cultural del valle.
La zona también destaca por su tradición en destilados y licores. Destilados R. Jelinek trabaja destilados de fruta con un enfoque técnico y contemporáneo. Desde una mirada más tradicional, Don Ginito y Lomas de Quillón mantienen la elaboración de licores artesanales y abren sus puertas al turismo.
En lo gastronómico, hay un referente claro: Viejo Amor. Reconocido por su dulce de castaña y por una propuesta que combina cafetería y restaurante, ofrece una cocina sencilla, bien ejecutada y acompañada de un servicio consistente.

Quillón, Itata y el desafío de proyectar el enoturismo
Que la integración de Quillón a Città del Vino se haya formalizado durante el Itata Wine Awards 2026 no es casual. Refuerza una línea de trabajo que conecta vino, territorio y gestión local, y que busca proyectarse más allá del evento.
Pertenecer a Città del Vino no implica un impacto económico inmediato. Su valor está en otra parte. En abrir el territorio al diálogo con otros lugares. En animarse a comparar ideas, modelos y formas de hacer, y a participar en una conversación que ya no es solo local.
El desafío está en la continuidad. En traducir esta pertenencia en oportunidades reales para viñateros, emprendimientos turísticos y comunidades del Valle del Itata.
Entrar al mapa internacional del enoturismo no es una meta; es un camino que el Valle del Itata ya comenzó a recorrer.
Llevo más de diez años visitándolo y siguiendo de cerca su evolución. He visto crecer al territorio, fortalecerse la articulación público-privada y consolidarse una identidad propia.
Itata seguirá avanzando
Itata seguirá avanzando, sin perder su esencia. Allí está su mayor valor.


Deja un comentario