Agrupación de Viñas Biodinámicas de Chile realizó inédita Cata de Vinos.

Viñas Biodinámicas. Quizá algunos de ustedes estén ya familiarizados con este concepto y para otros sea una novedad. La biodinamia se basa en conceptos antroposóficos planteados por Rudolf Steiner por los años 20 y que nos habla de la espiritualidad y su absoluta y profunda interconección con cada una de las cosas presentes en el universo. También podríamos definir la biodinamia como la plantease uno de los enólogos que es parte de este colectivo : “La biodinamia es amor y respeto” .

Con casi un año de trabajo colectivo, la agrupación de Viñas Biodinámicas de Chile, hoy tiene como propósito salvaguardar la calidad, promocionar y compartir conocimiento sobre los viñedos biodinámicos chilenos, tanto en el país como en el exterior.

Bajo el alero de la Asociación de Agricultura Biodinámica de Chile (ABD), se llevó a cabo la primera cata técnica de 10 vinos iconos de cada Viña integrante; cada uno con elaboraciones complejas pero naturales, como parte del proceso que destaca el aporte a la agricultura orgánica. La agrupación de Viñas Biodinámicas de Chile está conformada por las viñas Antiyal, Emiliana, Fanoa, Hacienda San Juan, Hacienda Valdeperillo, Koyle, Lurton, Matetic, Odfjell, y Veramonte.

El cómo y por qué cada una de estas 10 viñas tomó la decisión de ser Biodinámica es diferente, pero lo que no varía es la pasión con que cada una de ellas nos habló de su experiencia y los resultados obtenidos, no sólo refiriéndose a la calidad de la uva, sino principalmente a la mejora en la tierra, el entorno y en la calidad de vida de quienes allí trabajan y sus familias. Conmovedoras historias que nos demuestran que existen formas diferentes y mejores de producir y de vivir.

“La tendencia mundial en el consumo de alimentos libres de químicos y sustentables ha encontrado en la biodinámica su mayor aliado y en particular dentro del vino, su mejor expresión de calidad. Por eso estamos felices de trabajar en conjunto, apoyándonos en el cumplimiento del estándar Demeter, organismo oficial que certifica este tipo de agricultura”, asegura Arturo Labbe, coordinador de la agrupación.

Los vinos que  representaron a cada una de  las viñas Biodinámicas de Chile fueron presentados en dos vuelos de 5 vinos cada uno, mostrándose las siguientes etiquetas :

Hacienda San Juan, San Juan Pinot Noir 2018

El viñedo de San Juan es un micro terruño a solo 5,5 Km. del Océano Pacífico. Por su situación geográfica, suelo y cercanía del mar, se beneficia de un micro clima muy propicio para el Pinot Noir, entregando un vino fresco y aromático . Un vino que fue una de las agradables sorpresas de la cata, tipicidad de Pinot Noir, con marcadas notas a frambuesa y notas a champiñones cocidos y hierbas , acompañados de una buena acidez y sensación de mineralidad.

Emiliana, GE 2012

Este vino no es ni más ni menos que el primer vino Biodinámico de América Latina. Con denominación de origen del Valle de Colchagua, es una mezcla de las variedades 37% Syrah, 37% Carmenere, 18% Cabernet Sauvignon, 4% Garnacha, 2% Malbec y 2% Morvedre. Este ensamblaje se presenta de color rojo ciruela brillante y de capa alta. En nariz tiene aromas florales de violetas, lavanda y frutas como la ciruela y la mora. Un tinto que tiene una acidez y taninos marcados y un final largo y persistente. De gran personalidad y carácter, es ideal para acompañar todo tipo de carnes rojas como vacuno, cordero y pato.

Antiyal, Antiyal 2016

Esta mezcla es elaborada con la mezcla de 54% Carmenere, 35% Cabernet Sauvignon y 11% Syrah. Con denominación de origen de Maipo Andes, proviene de parras con una antigüedad de 13 años, plantadas en suelo volcánico con alto contenido de rocas y materia orgánica. Sus uvas fueron cosechadas 100% a mano y fueron seleccionadas en mesa vibradora, con una maceración fría por 3 días. Es un tinto que tiene una guarda de 18 meses en 50% barricas francesas nuevas y un 50% en barricas de un año. En copa encontramos un vino cálido, envolvente, goloso, de acidez y tanino medios y con notas a cereza, vainilla, pimienta negra y cáscara de naranja.

Koyle, Auma 2015

Un ensamblaje con variedades de Cabernet Sauvignon, Carmenere, Malbec, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot. Con denominación de origen del Valle de Colchagua, sector de Los Lingues, destaca por tener distintas fechas de cosecha y métodos. Las variedades de Auma crecen sobre suelos profundos de roca basáltica con baja fertilidad, alta concentración mineral y menos de un 5% de arcilla, lo que produce naturalmente bajos rendimientos por planta. Mi preferido de Viña Koyle, un vino intenso, de gran cuerpo y un gran final de boca. Su perfil de aromas y sabores está muy marcado en las frutas y flores rojas como la cereza y el hibiscus.

Fanoa, Seis Tintos 2016.

Esta mezcla es elaborada con cepas Carmenere, Malbec, Tempranillo, Durif, Carignan y Cabernet Sauvignon. Directamente de Palmilla del Valle de Colchagua, se presenta de color rojo burdeo brillante, de aromas a ciruelas secas, guinda acida y una mezcla a frutos secos como nueces y avellanas. Un tinto que entrega leves toques de madera en boca y de gran persistencia. Recuerdo un año atrás cuando Raúl Narváez me presentó este vino y le comenté que debía esperarlo un año más en botella. Me alegró probarlo hoy , mucho más expresivo , mostrando una gran complejidad y capas de aromas. un vino de los que sí o sí hay que oxigenar debidamente para disfrutar en justa medida. Presenta notas a Rosas, hibiscus, ciruela, caramelo, anís, guinda negra, mentol. Acidez media más y tanino alto que no animan a esperarlo unos años más.

Odfjell Vineyards, Odfjell 2015

100% Cabernet Sauvignon, con denominación de origen del Valle del Maule, específicamente de la zona de Cauquenes a 157 m sobre el nivel del mar, este vino presenta de Color rojo rubí brillante. Posee un despliegue de aromas agradables como arándanos y frutas negras como ciruelas, cerezas y regaliz. En boca es persistente y aterciopelado lo que brinda un largo final. Destaco su equilibrio pues si bien es un vino de gran intensidad y de 15 grados de alcohol , estos se encuentran perfectamente ensamblados con la acidez y cuerpo de este vino.

Matetic, Matetic 2014

Con denominación de origen del valle de San Antonio. Es un vino de color violeta muy oscuro y profundo. En nariz es un Syrah con gran tipicidad, mostrando un terroir con mucha complejidad. Elegantes notas a pimienta, tierra húmeda, cárnicas, especias, chocolate y suaves notas a violetas. En boca posee un gran balance entre una fresca acidez y las notas dulces que entregan sus taninos suaves y potentes a la vez. Los sabores se mezclan, llenando la boca con equilibrio y fineza, dejando un prolongado final y mostrando siempre esa estructura tan característica de Matetic. Siendo el vino de cosecha más antigua de la cata , se muestra fresco, joven y prácticamente sin ningún signo aún de evolución. Un gran vino.

Veramonte, Neyen 2015

Directamente del Valle de Colchagua, de la zona de Apalta, esta mezcla 55% Cabernet Sauvignon y 45% Carmenere, entrega un tinto de complejos aromas de frambuesa y casis que se mezclan con notas a vainilla y sutil pimienta, cedro y cuero. En boca es un vino fresco, elegante y envolvente, con taninos suaves y un persistente final. Los suelos granítico volcánicos de las montañas y los arcillosos y limosos del río, permiten un drenaje natural. En búsqueda de la expresión más fiel del terroir de Neyen, las prácticas orgánicas conducen a suelos saludables y fruta pura.

Lurton, Alka 2015

Con denominación de origen del Valle de Colchagua, este vino es 100% carmenere y destaca por tener una vendimia a mano, con el objetivo de aprovechar las temperaturas frescas de la madrugada. Es un tinto que se encuentra en las familias de las hierb Yas aromáticas, complejo y fresco y en boca de taninos flexibles y profundos. Un clásico carmenere, cálido , redondo, frutoso, con notas marcadas a pimentón rojo, pimienta y ciruela.

Hacienda Valdeperillo, HV 2017

Este vino es una mezcla de un 40% Malbec y 60% Syrah. Con denominación de origen del Valle de Aconcagua, sector Lliu Lliu, se presenta de aromas frutosos, con toques a mora, ciruela azul y lichi. En boca las notas cárnicas y de grafito son marcadas por sus taninos abundantes y persistentes. Es una mezcla que estuvo 12 meses en guarda en barricas 50% roble francés y 50% cemento.

Esta cata es la primera de otras acciones que realizará La agrupación de Viñas Biodinámicas de Chile en su esfuerzo por potenciar la cultura del biodinamismo como de la producción de vinos sustentables en el país.

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